jueves, 3 de septiembre de 2009

Programa de actividades...

6,45hs.
Reunión en la escuela. Controles. Oración.
7,00hs.
Salida.
10,30hs.
Pautas generales del día.
Ceremonia de llegada al cerro.
Caminata y visita a la Casa de Atahualpa Yupanqui.
12,45hs.
Almuerzo frío a orillas del arroyo.
14,00hs.
Grupo 1:
Visita al Museo Arqueológico.
Visita a los aleros con pictografías del Cerro Intihuasi y Colorado.
Grupo 2:
Visita a los aleros con pictografías del Cerro Veladero y Charla con el guardaparque.
15,30hs.
Grupo 1:
Visita a los aleros con pictografías del Cerro Veladero y Charla con el guardaparque.
Grupo 2:
Visito al Museo Arqueológico.
Visita a los aleros con pictografías del Cerro Intihuasi y Colorado.
17,00hs.
Ceremonia de despedida y compromiso.
17,30hs.
Regreso.
20,00hs.
Llegada a la escuela. Despedida.

Objetivos del viaje...

  • A través de un encuentro cercano con la reserva, valorar las riquezas naturales, históricas y culturales de nuestra provincia.
  • Integrar conocimientos y habilidades de las diferentes áreas de estudio y expresión, en una sana convivencia con el ambiente.
  • Afianzar las relaciones interpersonales alumno-alumno y maestro-alumno.

sábado, 8 de agosto de 2009

Imágenes pictográficas del Cerro

Hacer clic en las imágenes...

Temática, colores y técnicas de los pictogramas


Temática, colores y técnicas
En las pinturas rupestres se simbolizan seres humanos, animales (en su mayoría de sexo femenino ya que creían mejorar la fertilidad de los animales pintados) y el medio ambiente, representando además el comportamiento habitual de las colectividades y su interacción con las criaturas del entorno y sus deidades. Entre las principales figuras presentes en estos grafos encontramos imágenes de
bisontes, caballos, mamuts, ciervos y renos, aunque las marcas de manos también ocupan un porcentaje importante. Frecuentemente se muestran animales heridos o dañados con flechas. Los motivos y los materiales con que fueron elaboradas las distintas pinturas rupestres son muy similares entre sí, a pesar de los miles de kilómetros de distancia y miles de años en el tiempo. Se señala que todos los grupos humanos que dependían de la caza y recolección de frutos efectuaron este tipo de trabajo plástico.
En la pintura rupestre generalmente se usaban uno o dos colores, incluyendo algunos negros, rojos, amarillos y ocres. Los colores también llamados pigmentos eran de origen vegetal como el
carbón vegetal, de fluidos y desechos corporales como las heces, compuestos minerales como la hematita, la arcilla y el óxido de manganeso, mezclados con un aglutinante orgánico resina o grasa.
Las
cuevas se ubican totalmente bajo el suelo, y en consecuencia se hallan en una oscuridad casi completa. Se cree que los antiguos artistas se auxiliaban con unas pequeñas lámparas de piedra llenas de grasa animal.
Los colores se untaban directamente con los dedos, aunque también se podía escupir la pintura sobre la roca, o se soplaban con una caña hueca finas líneas de pintura. En ocasiones los
pigmentos en polvo se restregaban directamente en la pared y asimismo se los podía mezclar con algún aglutinante y aplicar con cañas o con pinceles rudimentarios. Como lápices se usaban ramas quemadas y bolas de colorante mineral aglutinadas con resina. A veces se aprovechaban desniveles y hendiduras de la pared para dar la sensación de volumen y realismo.
A menudo las siluetas animales se marcaban o raspaban para generar incisiones y así producir un contorno realista y notorio en la roca.
La edad de las pinturas permanece en muchos sitios arqueológicos como un gran interrogante, ya que los métodos para determinarla, como el del
Carbono-14, pueden fácilmente llevar a resultados erróneos por la contaminación del material evaluado, y también porque las cavernas y superficies rocosas presentan protuberancias en las que se alojan residuos de suciedad provenientes de diversas épocas. Para determinar la fecha de su creación se recurre a técnicas más convencionales como fechar imágenes por el tema representado. Por ejemplo el reno dibujado en la gruta española de las Cueva de las Monedas, cuyo origen estimado corresponde a la última glaciación. Los yacimientos de pinturas rupestres se dan con mayor frecuencia entre Francia y España, porque en estas zonas el hombre encontró un lugar más propicio para sobrevivir a los cambios ambientales y al crecimiento demográfico.

Pinturas rupestres


La pintura rupestre son todos aquellos dibujos y bocetos prehistóricos existentes en algunas rocas y cavernas. El término «rupestre» deriva del latín rupestris, y éste de rupes (roca), aunque también es sinónimo de primitivo. De modo que, en un sentido estricto, rupestre haría referencia a cualquier actividad humana sobre los muros de cavernas, covachas, abrigos rocosos e, incluso farallones o barrancos, etc. Desde este aspecto, es prácticamente imposible aislar las manifestaciones pictóricas de otras representaciones del arte prehistórico como los grabados, las esculturas y los petroglifos, grabados sobre piedra por percusión o erosión. Al estar protegidas de la erosión por la naturaleza del soporte, las pinturas rupestres han resistido el pasar de los siglos.
Se trata de una de las manifestaciones artísticas más antiguas de las que se tiene constancia, ya que, al menos, existen testimonios datados hasta los 40.000 años de antigüedad, es decir, durante la última
glaciación. Por otra parte, aunque la pintura rupestre es esencialmente una expresión espiritual primitiva, ésta se puede ubicar en casi todas las épocas de la historia del ser humano y en todos los continentes exceptuando la Antártida. Las más antiguas manifestaciones y las de mayor relevancia se encuentran en España y Francia, se corresponden con el periodo de transición del Paleolítico al Neolítico. Del primero de los periodos citados son las extraordinarias pinturas de la Cueva de Altamira, situadas en Santillana del Mar, Cantabria (España).
Estas pinturas — y las otras manifestaciones asociadas — revelan que el ser humano, desde tiempos prehistóricos, organizó un sistema de representación artística, se cree, en general, que se halla relacionado con prácticas de carácter mágico-religiosas para propiciar la caza. Dado el alcance cronológico y geográfico de este fenómeno, es difícil, por no decir, imposible, proponer generalizaciones. Por ejemplo, en ciertos casos las obras rupestres se dan en zonas recónditas de la cueva o en lugares difícilmente accesibles; hay otros, en cambio, en los que éstas están a la vista y en zonas expeditas y despejadas. Cuando la decoración está apartada de los sitios ocupados por el asentamiento se plantea el concepto de santuario cuyo carácter latente subraya su significado religioso o fuera de lo cotidiano. En los casos en los que la pintura aparece en contextos domésticos es necesario replantear esta noción y considerar la completa integración del arte, la religión y la vida cotidiana del ser humano primitivo.

Cerro colorado en WIKIPEDIA

Cerro Colorado es una localidad cordobesa situada en el departamento Río Seco, provincia de Córdoba, Argentina.
Está compuesta por 259 habitantes y se encuentra situada a 160
km de la Ciudad de Córdoba, sobre la ruta provincial Nº 21 (11 km de la RN 9).
Los principales cursos de agua que atraviesan la localidad son el arroyo de los Molles y el río de los Tártagos.
El nombre de esta localidad se debe al ligero color rojizo de los cerros, entre los que sobresalen el Colorado, el Veladero y el Inti Huasi. "Inti Huasi" significa "Casa del Sol" (inti=sol), es un nombre quechua dado tras la conquista española ya que los misioneros católicos utilizaron el idioma quechua como
lengua general y lengua vehicular para adoctrinar a todas las etnias del Noroeste y centro de Argentina.

Economía
La principal actividad económica es el turismo, debido principalmente a la Reserva Natural y Cultural Cerro Colorado, que junto con la Cueva de las Manos en la provincia de Cruz, constituye uno de los centros pictóricos de arte rupestre más importante de Argentina.
Pinturas rupestres

Se encuentran en esta reserva, pictografías de los pueblos originarios que habitaban en la zona (comechingones y sanavirones) y casi todas representan escenas de la vida cotidiana: costumbres, rituales, escenas de guerras entre ambos grupos originarios anteriormente mencionados,la representación del español a caballo y signos aun no descifrados. La reserva posee más de 3000 ha y fue divulgada por Leopoldo Lugones a principios del siglo 20.La Reserva Cultural Natural Cerro Colorado fue declarada como tal en el año 1992.
Casa museo Atahualpa Yupanqui

Casa museo Atahualpa Yupanqui
En la localidad también existe la antigua casa (hoy museo abierto al público) de Atahualpa Yupanqui, uno de los más importantes exponentes del folklore nacional, quien inmortalizara a esta localidad con los versos de la Chacarera de las Piedras.
Caminiaga, Santa Elena, el Churqui, Rayo Cortado, no hay pago como mi pago viva el Cerro Colorado.
Se encuentra también un colegio de las doroteas (comunidad de colegios fundada por Paola Frassinetti) dirigido por monjas y reforzado económicamente por el colegio de las doroteas en Pontevedra.

sábado, 1 de agosto de 2009

Detalle del mural de Cerro Colorado


Cerro Colorado

Descubrimiento
"Las grutas pintadas de Cerro Colorado"…así titulaba Leopoldo Lugones un artículo suyo aparecido en el suplemento ilustrado del diario La Nación, el 26 de Marzo de 1903. Y de esa manera describía y descubría para el mundo una de las mayores riquezas arqueológicas de América, las pictografías, petroglifos realizado por los indígenas en los abrigos y grutas de Cerro Colorado, aún desde épocas anteriores a la conquista española hasta sus primeros años.

Cronología.
Si bien es cierto, que la historia de las investigaciones arqueológicas comienzan a fines del siglo diecinueve y que en 1897 Damián Menendez hace en las páginas de la Biblioteca una descripción de Inti Huasi (Casa del Sol) próxima al Cerro Colorado. La fecha cierta del descubrimiento de estas pictografías, es la de 1903 año en el que el eminente escritor Leopoldo Lugones las descubre mientras realizaba una excursión, en compañía de su hermano Carlos y el baqueano Jesús Arguello de mas de noventa años de edad.
La importancia científica de estas pictografías trascendieron inmediatamente las fronteras del país, preocupando seriamente entre otros al investigador escocés S.A. Gadner, quien viajó especialmente para realizar entre los años 1920 — 1930 un cuidadoso relevamiento de las pinturas, que fructificaron en la obra mas completa que se conoce hasta nuestros días, aparecida en Londres en el año 1931 con el título de "Rock Painting of Nort West Córdoba". (Pictografías del Noroeste de Córdoba).